La otitis es una inflamación del oído, que puede afectar tanto al oído externo como al medio o interno. Es una condición común, especialmente en niños, y puede ser causada por infecciones bacterianas, virales u hongos, así como por otros factores como alergias o irritaciones.

Síntomas

Los síntomas de la otitis pueden variar dependiendo del tipo y la gravedad, pero comúnmente incluyen dolor de oído, sensación de plenitud en el oído, pérdida auditiva temporal, secreción del oído, fiebre, irritabilidad en niños, y en casos más severos, mareos o problemas de equilibrio.

Clasificación

La otitis se clasifica en varios tipos, entre ellos:

  • Otitis externa: Afecta al conducto auditivo externo, comúnmente conocida como “oído de nadador”.
  • Otitis media: Implica la inflamación del oído medio, que puede ser aguda (de inicio súbito y breve) o crónica (persistente).
  • Otitis interna: Inflamación del oído interno, también conocida como laberintitis, puede causar problemas de equilibrio y vértigo.

Fisiopatología

La otitis suele ser el resultado de una infección que se desarrolla cuando las bacterias, virus u hongos ingresan al oído, a menudo debido a la acumulación de líquido detrás del tímpano. Esto puede ocurrir debido a cambios de presión, como los que ocurren durante un vuelo o al bucear, o debido a problemas de la trompa de Eustaquio que drenan el líquido del oído medio.

Diagnóstico

El diagnóstico de la otitis generalmente implica un examen físico del oído por parte de un médico, quien puede utilizar un otoscopio para examinar el conducto auditivo y el tímpano. Además, pueden ordenarse pruebas adicionales, como pruebas de audición, pruebas de imagen como la tomografía computarizada o resonancia magnética, y cultivos de secreción del oído para identificar el agente infeccioso.

Complicaciones

Si no se trata adecuadamente, la otitis puede llevar a complicaciones graves, como la pérdida auditiva permanente, ruptura del tímpano, mastoiditis (infección del hueso mastoideo detrás del oído), meningitis (infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal), entre otras.

Tratamiento

El tratamiento de la otitis varía según el tipo y la gravedad de la condición, pero comúnmente implica el uso de analgésicos para controlar el dolor, gotas óticas para tratar la infección, antibióticos en caso de infecciones bacterianas, y en casos más severos o recurrentes, pueden ser necesarios procedimientos quirúrgicos para drenar el líquido del oído o reparar el tímpano.

Prevención

Para prevenir la otitis, es importante evitar la exposición al agua contaminada, como la de piscinas o aguas estancadas, mantener los oídos secos después de nadar o bañarse, evitar introducir objetos extraños en el oído, y tratar adecuadamente las alergias o infecciones respiratorias para prevenir la acumulación de líquido en el oído medio. Además, es importante vacunar a los niños contra enfermedades como la gripe y el neumococo, que pueden provocar infecciones del oído.

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Jhonathan Lucumi Cardenas

Jhonathan Lucumi Cardenas

Creador de contenido en salud | Tecnólogo en Atención Prehospitalaria - Facultad de salud - Universidad del Valle | Más de 4 años de experiencia en manejo de emergencias y urgencias médicas en el campo prehospitalario en Colombia. « La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica » Aristóteles.